La Hacienda de San Lorenzo de Aké es un espacio en el que el pasado y el presente se combinan para dar
fé de una civilización que lucha por sobrevivir. Es un lugar en el cual se encuentran concentrados cuatro
etapas importantes de la Historia de Yucatán, las cuales son: el período de la cultura maya, la época colonial,
el proceso del henequén en Yucatán y la época del Porfiriato; todos pueden ser apreciados tanto en las ruinas de
Aké como en la arquitectura de la Hacienda San Lorenzo de Aké.
En Aké, que en lengua maya significa "Lugar de bejucos" o "Lugar húmedo" se aprecian la huellas de la
amalgama cultural: los Basamentos prehispánicos y las piedras labradas que sirvieron para levantar las
nuevas edificaciones de los conquistadores y, siglos después, para la construcción de la hacienda cuyo
Santo Patrono fue San Lorenzo.
Aké cuenta con una gran variedad de atractivos: una hacienda que durante años ha florecido gracias
al cuidado de sus dueños, añejas máquinas desfibradoras donde aún se trabaja el Henequén, conocido como
el "Oro Verde", también cuenta con un cenote tipo caverna, un conjunto de ruinas y montículos de piedra,
los cuales son vestigios arqueológicos del pasado esplendor del pueblo maya, así como "Sacbés" (caminos
blancos).